Año a año, los desarrollos tecnológicos han influenciado en nuestra manera de ver, pensar y actuar, induciendo indefectiblemente en modificar las maneras de comunicar.
Si focalizamos estos avances en el absoluto uso tipográfico, podemos observar como la tipografía se va adaptando a nuevos soportes y tecnologías, «caprichos» de usuarios que necesitan de esa adaptación para así poder ser persuadidos. Necesitamos seducirlo, y para poder hacerlo, requerimos lo novedoso, creativo o desconocido; y fue y es el diseñador, el encargado de realizar y conseguir este objetivo, esta adaptación a los cambios culturales producidos a causa de avances tecnológicos; lo que desencadena una evolución tipográfica, en donde cada nuevo diseño tipográfico va marcando el fiel reflejo de cada época.
La riqueza tanto gráfica como sonora, en las cuales se trabaja hoy en día es el reflejo de estas nuevas tecnologías a las que nos adaptamos a diario. Hoy, esta en pleno auge, atribuirle movimiento a las composiciones tipográficas, permitiendo narrar una historia a través de un tiempo y un espacio imaginario.
Podemos decir, que dicha evolución cultural/tecnológica modifica y seguirá modificando frecuentemente nuestra manera de informarnos, percibir y pensar en un nuevo mundo que se despliega a través de un espacio, tiempo y movimiento virtual; por lo que siempre dependeremos de la capacidad del diseñador de poder adaptarnos a esta evolución constante, resolviendo problemas comunicacionales que se generan cuando uno se topa con algo nuevo o desconocido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario