«Canal Fox» | Caso Serie Glee
La tipografía busca ser funcional, comunicar, transmitir, tanto de manera convencional como experimental.
Cuando hablamos específicamente de «imagen como tipografía», nos referimos a imágenes de cosas, objetos que por su forma, cumplen la función de signos, signos tipográficos, que a su vez, connotan un segundo significado al ser una imagen de un objeto con un fin diferente para el cual se lo utiliza, es o fue pensado (el solo hecho de cambiar el contexto ya cambia el significado).
Si hablamos específicamente del caso citado vemos como la imagen de la mano se la ubica y fotografía de tal manera que por la forma que toma y en el lugar en el cual se situa se la puede reconocer a su vez como una letra «L».
Esa letra «L» connota la palabra –loser- (perdedor), concepto tan nombrada y primordial en el programa, ya que de por sí, el mismo, es una competencia cotidiana.
Dicha seña que se genera con la mano, es realizada por los personajes, utilizada para decirles perdedores a sus compañeros y/o rivales. A su vez, la palabra «Glee», traducida al español es júbilo, una alegría que se manifiesta con signos exteriores (en este caso la alegría la trasmiten a través del canto); cuando un ganador le puede decir perdedor a otro es un momento de alegría, logro en su ámbito, expresando esa alegría con una simple seña corporal, reconociéndose como superiores; y esta alegría solo tiene sentido con su par opuesto que es el perdedor.
Una «L» con el mismo grafema que toda la palabra no hubiese trasmitido ni la mitad de significaciones que trasmite esta imagen; ya que esta imagen de «L» asocia la presentación del programa -imagen representativa- con el sentido del programa -ganadores y perdedores- y a su vez, con los personajes mismos que realizan constantemente este tipo de señas.
Una simple imagen puede trasmitir tantas significaciones como su forma y contexto lo permita; y esta forma es una de las variaciones tipográficas, la cual trasmite mayor cantidad de significaciones de las cuales le fueron atribuidas en el momento de crearla.
La incorporación de la «imagen como tipografía» modifica el sentido, atribuye sentimientos y funciona como un punto persuasivo para una programación que nos requiere como espectadores, pero nunca hay q abusar de este recurso, ya que seguramente perderá el sentido.
